SSETI Express
es un pequeño satélite, similar en tamaño y forma a una lavadora (aprox. 60x60x90 cm). Pesa alrededor de 62 kg y transporta 24 kg de carga útil (experimentos). A bordo de este satélite construido por estudiantes, irán 3 pico-satélites de tamaño extremadamente pequeño y alrededor de 1 kg de peso cada uno. Serán liberados una vez SSETI Express esté en orbita, tratándose de el primer caso no sólo estudiantil sino en el sector espacial. Además de servir como plataforma de pruebas para varios diseños, incluyendo un sistema de control de actitud de gas frío, SSETI Express hará fotos de la Tierra y servirá como repetidor de radio.

Este es Express ya integrado (equivalente a construido…) en las instalaciones
de Noordwijk (Holanda) de la ESA. ¿A que es bonito?


Las características generales del satélite son:

Dimensiones 560 x 560 x 900 mm
Masa 62 Kg
Carga útil 24 Kg
Tiempo de vida (extensible) 2 meses
Experimentación a bordo Sensores solares
Magnetómetros
Cámara digital (~100m / pixel, 1280x1024 pixels)
Tres picosatélites (serán lanzados al exterior una vez puesto en órbita)
Período (tiempo que tarda en dar una vuelta a la tierra) 90 minutos
Tipo de órbita Heliosíncrona de baja altitud
Altitud media 686 km
Inclinación 98 grados



   El satélite SSETI Express ha sido diseñado y construido principalmente por estudiantes  bajo supervisión del departamento de educación de la ESA (Agencia Espacial Europea) Los principales subsistemas (unidad de control de potencia, unidad UHF para comunicaciones, ordenador de abordo, sistema de control de actitud, sistema de propulsión, y cámara) han sido desarrollados en varias universidades europeas. El reto ha sido que los 23 grupos universitarios, repartidos a lo largo de toda Europa y con costumbres muy diferentes, hayan podido trabajar a través de internet para construir el satélite conjuntamente. La ESA ha provisto soporte, preparando el plan detallado, armonizando esfuerzos, supervisando la construcción y testeo, y organizando el lanzamiento.

   El centro de ensayos de la ESA en Noordwijk (Holanda) dispuso sus instalaciones y expertos para un minucioso examen. SSETI Express superó un test de compatibilidad electromagnética en una cámara especial. Igualmente, el satélite se montó sobre una mesa vibratoria, sufriendo las sacudidas y vibraciones correspondientes a aquellas que se experimentan durante el lanzamiento. El ambiente severo del espacio – vacío, condiciones térmicas extremas, etc. – fue simulado en una de la cámaras de vacío.

   Las pruebas de funcionamiento del sistema también tuvieron lugar en el centro técnico de la ESA, ESTEC. Un simulador de seguimiento terrestre próximo al satélite fue conectado a través de un portátil e Internet al ordenador de control de misión en Dinamarca. Una conexión más lejana permitió al equipo de operaciones en Polonia controlar SSETI Express durante las pruebas, mientras se comunicaban con personal en ESTEC a través de mensajería electrónica.

  SSETI Express ha tardado solo 18 meses en progresar desde su concepción inicial hasta disponibilidad para el vuelo, lo que probablemente lo convierte en el proyecto de diseño y construcción más rápido que haya habido hasta ahora, de ahí su nombre ‘Express’.

   La Iniciativa Estudiantil de Exploración y Tecnología Espacial (SSETI), que ha dispuesto el marco de trabajo para la misión SSETI Express, se creó por el departamento de educación de la ESA en el 2000 para implicar estudiantes europeos en misiones espaciales reales. La iniciativa pretende dar a los estudiantes experiencia práctica y animarlos para que trabajen en campos de ciencia y tecnología espacial, a la vez que crea trabajadores expertos con talento para el futuro.



En España sólo una universidad participa en Express: la Universidad de Zaragoza que se encarga de realizar el Análisis de Misión del satélite.

   Cinco estudiantes de física y matemáticas, tutelados por el decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Antonio Elipe y por el profesor Dr. Alberto Abad, son los encargados de calcular la órbita del satélite, determinar las visibilidades (cuando podemos comunicarnos con el satélite desde un punto de la tierra llamado estación de seguimiento), vaticinar los eclipses y otros cálculos necesarios en el análisis de misión de cualquier satélite.

   Somos la segunda generación de estudiantes dedicados a este proyecto. Otros tantos han pasado antes que nosotros y sin ellos, la iniciativa no hubiese sido posible. Por ello queremos agradecer a Itziar Barat y Rubén Castro, entre otros estudiantes, la fundación de nuestro grupo de Análisis de Misión.